Tercera entrega de las venturas y desventuras de los Rolling Stones en Gijón. Para ilustrar, un vídeo de Voodoo Lounge en Rio, así quienes no estuvieron se podrán hacer una idea muy aproximada de cómo fue aquello
El único concierto en España de la gira Voodoo Lounge de los Rolling Stones iba a ser en Gijón. Lo conseguimos y entonces, como suele ocurrir, aparecieron los problemas y la gente que duda de todo.
Una vez que la empresa ICL-Solo de John Higgings se compromete con el Ayuntamiento de Gijón, envía el proyecto de contrato. Un contrato que, entre la parte económica, jurídica y organizativa supone unos 300 folios... y 250 millones de pesetas, ahí empiezan las dudas, los recelos y las envidias que hay que superar a base de hablar con mucha gente y convencerla de que los Rolling Stones son el grupo más importante de los últimos 40 años, una leyenda
Al mismo tiempo se continúa con las negociaciones, que están a punto de romperse por cuestiones relativas a los gastos de producción. Cuestiones como que las entradas se tengan que imprimir en Inglaterra con técnicas de alta seguridad o como que, en caso de problemas, los tribunales competentes serán los londinenses. Hay otro aspecto del contrato que ocasionará problemas mucho más serios en el futuro: el apartado económico se desdobla en dos contratos, uno con Higgings y otro con una empresa del grupo radicada en Holanda. Esto acarreó que, unas dos semanas después del concierto, la Inspección Central de Hacienda abriese un expediente reclamando el pago de 50 millones de pesetas y una multa. El susto fue enorme, pero el Tribunal Central terminó por dar la razón al ayuntamiento de Gijón.
Pues bien, los escollos en la negociación del contrato se superan y, por fin, se firma el acuerdo definitivo y se anuncia oficialmente, como es de suponer con gran impacto local, regional y nacional. También con algún que otro "patatús" de los que venían asegurando que todo era mentira y un montaje mío.
Se ponen a la venta las entradas al precio de 5.200 pesetas y vuelan en 3 días, 25.000 se venden en Asturias y el resto, otras 20.000 fuera de nuestra región. Un éxito. Parecía inconcebible que uno de los mejores espectáculos del mundo pudiese verse en Gijón, sólo en Gijón y en ningún otro sitio más de España. No sólo eran los Rolling Stones, era la gira Voodo Loungo, que según la incuestionable valoración de Javier Blanco fue una de las mejores en la historia de la banda
Durante toda la semana previa al concierto el ambiente de fiesta iba en aumento según la ciudad se llenaba de gente... incluyendo a Jerry Hall y sus hijos paseando por
la playa. Pero para los que estábamos trabajando en la organización, la satisfacción y la alegría estaba trufada de tensión, procurando que todo estuviese a punto, atando todos los cabos y solucionando problemas de última hora. Tan de última hora, justo una hora antes de abrir las puertas el Jefe de Seguridad de los Rolling Stones, un señor tan grande como un armario, me dice que es imposible que allí entre todo el público... y que si tengo un buen seguro. Añádase al ambiente tenso los policías a caballo que llenaban los alrededores del estadio, nerviosos y preocupados por la gran cantidad de personas que se estaban aglomerando, por la gran cantidad de VIPs que asistirían... y, entonces, a algún genio se le ocurrió que quería meter los perros en el escenario y los camerinos. Afortunadamente prevaleció la sensatez