UGT, mi sindicato, inauguro ayer su Escuela de Verano (si, en septiembre, se ve que en el verano propiamente dicho estaban todos de vacaciones) y a la puerta del Palacio Camposagrado de Avilés sede de la escuela, se congregaron los habituales grupos de manifestantes que suelen aprovechar cualquier momentos en que hay medios para exponer sus problemas. Por un lado estaban los asistentes a la Escuela de Verano de UGT y por otro los manifestantes, separados por un nutrido cordón policial. Nadie impidió la entrada al Palacio Camposagrado y las únicas molestias a las autoridades y destacados sindicalistas allí presentes fue tener que escuchar los eslóganes de los manifestantes. El Secretario General de UGT en Asturias, Justo Braga, considera a esos manifestantes "matones y fascistas"
En los últimos tiempos se ha hablado mucho de la perdida del monopolio de los partidos tradicionales especialmente los dos mas importantes, pero hay que empezar hablar también de la perdida de importancia social que están sufriendo los dos grandes sindicatos, cada vez mas irrelevantes para la solución de los problemas laborables y cada vez mas desbordados por los nuevos movimientos sociales. Puede que aun estén a tiempo de recuperar el paso perdido y volver a ser los representantes de los trabajadores, pero llamar al que se mueva fuera de sus estructuras matón y fascista no parece un buen comienzo.












