Al principio de esta legislativa se perdió la oportunidad de tener un gobierno de coalición entre los partidos de la izquierda asturiana. Un gobierno que contase con la mayoría necesaria para afrontar, desde una política progresista, los graves problemas de nuestra región. Parece que ahora nos encontramos ante una nueva oportundad, esperemos que las cosa salgan mejor. Mucho mejor. Por el bien de Asturias.
Mas abajo incluyo un artículo al respecto que publiqué hoy, viernes, en el diario "El Comercio" de Gijón
No fue una buena idea, más bien un grave error, que IU no llegara a un pacto con el PSOE para gobernar Asturias. La ausencia de ese pacto supuso un año y medio de gobierno endeble, sin presupuesto -lo que está afectando a mucha gente-, transmitiendo una imagen de debilidad e interinidad. Se intenta evitar la paralización de grandes proyectos o servicios esenciales con arreglos circunstanciales, como las modificaciones crediticias. La "Ingeniería presupuestaria" que desarrollan los funcionarios y no los políticos, lo que de por sí es negativo para una institución política como es el Gobierno del Principado.
Supuso, también, varias resoluciones en la Junta General contra el Gobierno. La última: la propuesta de destitución de Rexach como responsable de la Autoridad Portuaria de El Musel, motivada por los problemas que están sufriendo las importantes obras de ampliación del puerto, claves para Asturias.
Definitivamente un grave error no llegar a un acuerdo PSOE-IU y una situación insostenible para el Gobierno del Principado. Espero que esto se resuelva en los próximos días con un acuerdo definitivo entre los dos partidos de la izquierda asturiana, un acuerdo que debe pasar por deslindar claramente las competencias de gestión de cada uno en el Gobierno, un programa claro y, sobre todo, confianza y transparencia.
Fue lo que sucedió, a grandes rasgos, en el gobierno de coalición de la legislatura 2003-2007. Una legislatura en la que se consolidaron programas sociales importantes y se iniciaron obras fundamentales para el futuro de nuestra región: el nuevo Hospital Central, la ampliación de El Musel, vías de comunicación, etc. Por ello creo que es necesario que, lo antes posible, se cierre un acuerdo de gobierno entre ambos partidos. Dos partidos a los que, en el aspecto político, nos une casi todo y para los que supone casi una obligación llegar a un pacto, tanto por los puntos de acuerdo político como por la situación de crisis que asola a Asturias desde hace años y que ahora se recrudecerá.
Una crisis que está afectando ya a la gran empresa asturiana... y a la mediana y la pequeña y que, además, parece que será larga. Por lo tanto es una prioridad aprobar los presupuestos del Principado, que atiendan con firmeza y de verdad al empleo, la industria y la atención social como cuestiones prioritarias para no sufrir en demasía los efectos de la crisis. Prioridades financiadas por la reducción del gasto corriente, que supone muchos cientos de millones de euros en el presupuesto del Principado de Asturias y cuya limitación no supondrá una merma para la calidad de la atención a los ciudadanos, ni directa ni indirectamente. Lo que afecta a la vida de los ciudadanos son los programas sociales, la vivienda y el adecuado desarrollo de la Ley de Dependencia; eso es lo que hay que financiar suficientemente para que muchas personas, que puedan estar pasando por situaciones problemáticas, no caigan en la desesperación.
Otra materia que es imprescindible abordar es un programa serio de reactivación industrial, que no haya que depender tanto para generar riqueza de una o dos grandes empresas. El desarrollo de polígonos industriales y ayudas a empresas en problemas, intentar captar a buenos profesionales de prestigio que dejaron nuestra región. Invertir en empleo y no en estaciones de autobuses lo que queda de los fondos mineros. Poner en marcha una batería de programas necesarios para avanzar y que no nos coma la crisis definitivamente.
Sé que por parte del PSOE asturiano hay buna disposición para llegar con IU a un pacto de gobierno, espero que en IU exista esa misma actitud, le vendría bien para ayudar a solucionar algunos problemas internos que la están llevando al precipicio de la desaparición. Pero, sobre todo, le vendría bien a Asturias cuyos problemas son los únicos importantes. Porque las graves situaciones por las que lleva pasando el PP desde hace años, los de IU o la reforma del Estatuto son materias que no interesan a la gran mayoría de asturianos, por decirlo coloquialmente: pasan olímpicamente de esas cuestiones. De lo que no pasamos es de la situación económica, del empleo, la sanidad, la educación, los créditos que debemos pagar o los problemas de índole social que debemos superar nosotros mismos o nuestros familiares
Así que espero que la próxima semana: acuerdo. Seguro