En los primeros años del siglo (¡vaya cómo suena eso!), cuando la situación del Sporting y el Oviedo era más que desastrosa por la nefasta gestión de sus directivos y el futuro se veía muy negro, se acarició la idea de fusionar ambas entidades para dar lugar a un nuevo club fuerte. Se valoró entonces que ese nuevo club de fútbol asturiano podría tener alrededor de 40.000 socios e, incluso, se llegó a plantear la conveniencia de construir un campo en La Morgal con capacidad para 60.000 espectadores. Esta operación habría podido financiarse con la venta del patrimonio vinculado al Sporting y al Oviedo, se liquidaría la deuda de los dos equipos y se podría construir un campo nuevo. Claro que todos estos planteamientos se mantuvieron en el ámbito de los sondeos y poco más.
De un paisaje plagado de crisis, deudas y mal juego podría surgir un club con muchas más posibilidades de futuro. Pero el fútbol no es lógica ni sensatez, para bien o para mal. El fútbol es pasión, ilusión, banderas... ligado a un territorio muy concreto ¿Necesitamos más pruebas de la incompatibilidad entre fútbol y sentido común que lo ocurrido con Michu? El origen carbayón y algunas declaraciones "guerreras", hechas tiempo atrás, fueron suficientes para frustrar el fichaje de este jugador por el Sporting. De nada sirvió que fuese un jugador de calidad, joven y con proyección de futuro, no era suficiente. Los fanáticos de Gijón y Oviedo, con la ayuda de algún periodista deportivo, incendiaron los foros de toda Asturias como no ha conseguido hacerlo el paro ni la corrupción. Como tampoco ha podido hacerlo la mala gestión de los dirigentes deportivos o la violencia en el fútbol, por cierto. En vista del panorama, Michu se lo pensó mejor y se quedó en el Celta ¿Alguien salió ganando con todo ese follón? Seguro que no el Sporting ni el fútbol en Asturias.
Tengo que reconocer que a pesar de esto -y otras cosas mucho más feas- me sigue apasionando el fútbol y el Sporting, así que entiendo por qué aquel potencial equipo de fútbol asturiano no pasó de entelequia... o paja mental.
¡¡¡Puxa Sporting!!!


