Hoy vinieron los Reyes Magos y los niños españoles no caben en si de excitación. Y la mayoría de los adultos hacemos como si fuésemos un poco niños para disfrutar de esta fiesta de la magia y de los regalos. Claro que en los últimos años se multiplican las chorradas de los que no ven con buenos ojos esto de que la gente se divierta y disfrute sin complicaciones, forzando sus mensajitos "educativos" por métodos a cual mas absurdo. Un reciente ejemplo es el cartel de la Concejala de Igualdad del Ayuntamiento de La Coruña: tres mujeres a titulo de Reinas Magas en plan anuncio de Benetton, que por supuesto y viniendo de donde viene incluye la imagen de una mujer con velo islámico ¡Que progre, que guay, que canto a la multiculuralidad! El Ayuntamiento de La Coruña colaborando a normalizar un símbolo de sumisión y sometimiento, de machismo en estado puro y lo hace ni mas ni menos que con motivo de fiesta dirigida principalmente a los niños, que aprendan desde pequeñitos que es totalmente admisible tratar a las mujeres como a ganado si lo hace un grupo de gente con una ideología que cae simpática a esta izquierda regresiva que tanto se apoya en "identidades" y tanto olvida los derechos fundamentales de las personas y las causas que siempre defendimos la izquierda.
Soy un asturiano nacido en La Felguera, aunque vivo en Gijón desde los 11 años. A los 14 empecé a trabajar como aprendiz en lo que entonces era ENSIDESA (hoy Arcelor Mittal) y tuve el privilegio de formar parte de la primera Corporación democrática en el año 1980. Hasta 1999 fui Concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Gijón donde me ocupé de los departamentos de Festejos, Juventud, Cultura y Deportes. En el año 1999 pasé a desempeñar el cargo de Director General de Deportes en el Gobierno del Principado de Asturias, allí estuve hasta 2007 cuando abandoné la primera línea de la política en medio de circunstancias más propias de un culebrón que de los usos esperables en una actividad política seria. Desde entonces me reincorporé a mi antiguo puesto de trabajo como oficial que había abandonado en 1994 para dedicarme en exclusiva a la vida pública. Reincorporación que me permite reflexionar sobre lo divino y lo humano desde la ventanilla de un tren
1 comentarios:
Tristísimo.
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