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lunes, 13 de marzo de 2017

El hiyab símbolo de la descriminación de la mujer musulmana.



Hace un par de domingos Arturo Pérez-Reverte publicaba un artículo alertando de que no tardando mucho aparecerían por los colegios públicos españoles maestras con velo y el riesgo que eso suponía de volver a meter en la escuela pública el fanatismo religioso, tras los arduos esfuerzos que costaron los espacios reconquistados a la Iglesia Católica. Por supuesto no se hicieron esperar las críticas a este artículo del académico, por un lado aparecieron las maestras veladas con intervenciones llenas de insultos y escasamente velada (esa sí) violencia, jurando y perjurando que lo hacen por absoluta voluntad propia y en algunos casos confesando que también las motiva enormemente molestar a los "islamófobos",sea lo que sea eso. Tampoco faltaron las respuestas airadas del gremio chupiguay, en sus vertientes "progre" y "feminista", asegurando el enorme emponderamiento (a saber qué será eso) que proporciona el uso del velo, también asegurando que todas las veladas lo hacen por voluntad propia y negando cualquier connotación del velo como instrumento de sometimiento. Curiosamente muchas de las mujeres veladas y de las "feministas" alaban la modestia que proporciona esta prenda.
Creo que ya no entiendo nada.
La foto es de una maestra autodenominada feminista musulmana.