
Lamentablemente desde las posiciones progresistas o de izquierda no hay una alternativa real y seria a esta situación. Lo único que se nos ofrece es financiar a bancos y empresas e intentar dar tranquilidad a los ciudadanos hipotecando el país a corto plazo.
Lo que esta crisis nos está dejando es una visión de prácticas de rapiña generalizada, por parte de los directivos y altos ejecutivos, gente con contratos desmesurados y que no se juegan nada, no tienen que poner sobre el tapete su propio patrimonio pero se llevan grandes cantidades de dinero de las empresas en que trabajan, sin asumir responsabilidades cuando meten la pata hasta límites inconcebibles. Para más "inri" son esta gente quienes claman por el despido libre y barato... para otros, claro.
En el 1 de Mayo esperemos por un sistema económico más transparente y serio, donde los beneficios de las empresas repercutan, en alguna medida, en la sociedad y se destinen a mejorar las estructuras productivas










