
Momento de la expropiación
Cuando se cerró el Teatro Jovellanos para darle unos "retoques", me vino a la memoria los momentos que me tocó vivir para convertirlo en el Teatro que hoy conocemos. Recordando aquellos días publiqué un artículo en "El Comercio" del viernes. Voy a ponerlo aquí dividido en dos partes, hoy hasta que se ejecutó la expropiación
Hace 110 años Gijón era una ciudad en crecimiento que necesitaba un lugar adecuado para sus actividades escénicas, para ello se levantó el Teatro Dindurra, el que hoy conocemos como Teatro Jovellanos.
Esa misma necesidad existía a final de los 80 y primeros 90. Ante la gran demanda de espectáculos de calidad el único teatro público disponible era el de la Universidad Laboral, aunque sólo se podía utilizar puntualmente por sus limitaciones escénicas. Ciertamente estaban en funcionamiento los Teatros Jovellanos y Arango, pero unían a sus deficientes instalaciones los problemas económicos que siempre sufren los teatros privados. Así que teníamos un Gijón con muchas inquietudes y gran demanda cultural, pero con una deficitaria infraestructura escénica.
Todo ello se agudiza con la decisión de los propietarios del Teatro Jovellanos de cerrarlo y convertirlo en discoteca, lo que genera un gran clamor popular en contra mientras la propiedad alega la falta de rentabilidad económica. El 29 de diciembre de 1987 se cierra. El Ayuntamiento de Gijón establece negociaciones con los propietarios para poder mantenerlo funcionando, pero desde el primer momento parece bastante claro que va a ser imposible llegar a un acuerdo. Acuerdo al que desde luego no contribuyeron los debates políticos del momento. Sinceramente creo que el Ayuntamiento de Gijón puso todo de su parte, pero no se podía esperar mucho más por las pésimas condiciones del Teatro. Ante la total inviabilidad de la negociación el Pleno del Ayuntamiento, el 30 de junio de 1989, declara de urgencia la expropiación por considerar: "de utilidad pública el cumplimiento de necesidad de contar con un teatro municipal para desarrollar en él las actividades culturales, cuyo desarrollo se ajusta a la estructura que caracteriza este tipo de construcciones". El acto de expropiación tiene lugar en el antepalco principal del propio teatro, un momento importante rodeado por una atmósfera tensa, como no podía ser de otra manera. Aunque, muy sorprendentemente, la Comisión de Justiprecio del Principado de Asturias se acerca mucho a las demandas de la propiedad respecto a la cantidad a pagar, en fin. No todo termina ahí porque los recursos por ambas partes se suceden durante años